Mapeo del proceso
Entrevistas con quien ejecuta el proceso (no solo con quien lo dirige). Modelo BPMN del flujo de trabajo real, paso a paso.
Diagnóstico riguroso con datos, no con intuición: dónde se pierde tiempo, cuánto cuesta cada cuello de botella y qué tiene sentido optimizar primero. Análisis de datos y visualización de datos para decidir con criterio.
Cuando los procesos no tienen métricas, las decisiones se toman por intuición y los problemas se mueven sin resolverse. En Camacode hacemos auditoría de procesos con datos reales: mapeamos cómo funciona el proceso de verdad, no como se cuenta en las reuniones, e identificamos dónde se pierde tiempo y dinero.
Entregamos un informe accionable, no un PDF de 80 páginas. Sale un diagnóstico con los cuellos de botella priorizados por impacto y esfuerzo, listo para decidir qué optimizar primero. Análisis de datos y visualización de datos para que cualquier dirección pueda entender el problema en 30 segundos.
Auditar un proceso no es escuchar opiniones, es medir, contrastar y poner los datos sobre la mesa. Cuatro fases conectadas, cada una alimenta a la siguiente.
Entrevistas con quien ejecuta el proceso (no solo con quien lo dirige). Modelo BPMN del flujo de trabajo real, paso a paso.
Extraemos datos de tus sistemas (ERP, CRM, registros de actividad, hojas de cálculo). Si no hay datos, montamos la medición mínima para tenerlos en 1–2 semanas.
Identificamos cuellos de botella, tiempos de espera, tareas que hay que rehacer y traspasos innecesarios entre personas. Lo presentamos con visualización de datos clara, gráficas que se entienden en 30 segundos.
Diagnóstico con oportunidades priorizadas por impacto y esfuerzo. No un PDF de 80 páginas; un documento ejecutivo con decisiones recomendadas.
2–4 sem.
Duración típica de una auditoría de un proceso acotado.
100%
Diagnóstico basado en datos reales, no en opiniones.
75–95%
Reducción de ineficiencias detectadas en optimizaciones posteriores.
Cifras orientativas según proyectos desarrollados.
Respondemos a las preguntas frecuentes que nos hacen empresas antes de contratar una auditoría de procesos.
La financiera mira números cerrados; la de procesos mira flujos y tiempos. Buscamos dónde se pierde eficiencia, no si los libros cuadran.
Para un proceso acotado: 2–4 semanas. Para una operación completa: 6–10 semanas, dividida por procesos críticos.
Acceso a la persona que ejecuta el proceso, datos exportables de tus sistemas para el análisis de datos y visualización de datos, y 30 minutos de tu tiempo a la semana para validar hallazgos.
Cuéntanos qué proceso te genera más dudas y dónde sospechas que se pierde tiempo. En la primera conversación acotamos la auditoría a lo que importa y te decimos cómo lo abordaríamos, con alcance y plazos.